Espacio literario abierto para mujeres que disfrutan escribir. Entre ellas raramente se conocen. Provienen de muchos lugares y tienen realidades absolutamente diferentes. Se fueron sumando y formaron esta ronda.Une palabras, Natalia Spina.
Para participar enviá un mail a palabrasenronda@gmail.com Todas las imágenes están extraídas de la red INTERNET
viernes, 31 de agosto de 2012
MOMENTOS
Silvana Mandrille
¡Me cuesta mucho aceptar
que la vida sea un puñado de momentos!
¡Esa manía mía de querer
que todo perdure más allá del tiempo!
¡Me angustia tanto lo efímero
que pronto cuaja en recuerdo!
¡Esa ilusión tan vana
de convertir el instante en eterno!
Crecí mirando al futuro
que imaginé duradero,
ese que hoy es pasado
y apenas presente tengo.
Me socorre la razón
cuando clama el sentimiento,
no hay emoción que me aliente
en su breve transcurrir.
El amor tan anhelado
que ha de ser para siempre
también empieza y termina,
como todo en esta vida.
Soy mujer de fe muy pobre
y el intelecto me inspira,
quiero creer y no puedo
en ese Dios que no veo.
Pensamiento y corazón
batallan en mi interior
buscando la perfección
que nunca habrán de encontrar.
Soy humana...
¡He de entenderlo!
Y aprender a disfrutar
de lo pasajero.
viernes, 17 de agosto de 2012
Pies y barro.
Natalia Spina
En eternos dìas de noche; en el descubrimiento del desgarro, mi hijo de ocho años, luego de un extenso silencio, me pidiò ir a un arroyo para meter los pies en el agua.
Fuimos.
Al caminar, pisamos hojas grises, que crujieron como nunca. Me sentè sobre el pasto, mi niñito se quitò las zapatillas y, junto a mi hija mayor que tomaba un tibio sol, escribì lo que veìa:
El cauce del arroyo es estrecho. Apenas un metro y medio, aproximadamente. Es una bandera de dos franjas.
De un lado, se despliega un mantel de trèboles lustrosos.
Del otro, el agua mansa, no està limpia pero transparenta las piedras del fondo. Si las miro, podrè avanzar sin lastimarme los pies.
Mis tobillos hinchados y rojizos, se complaceràn en la fresca bondad de la asequia.
¡Piadosas vertientes!
¡Hospitalarias señoras las sierras! Me muestran. desde este lodo, que todavìa hay agua.
Mi niñito sonrìe y arroja un palo. Lo ve moverse y lo persigue. ¡Ahì va!, salpica riendo.
Luego sale del arroyo y pisa el pasto ágilmente. Al ver sus pies, manchados sobre el verde, se me revela algo:
"Sólo siendo niño, se sale del barro fácilmente".
martes, 14 de agosto de 2012
VISUAL
Dolores Villada
No Quiero abrir los ojos. Una vez que lo haga tendré la certeza de tu partida. No puedo mirar tu
lado de la cama.
Me acurruco sobre mi costado derecho y revivo los últimos veinte años.
Tu carrera, tus viajes, tus llamados a media noche.
Mis telas, mis colores, mis mañanas de espera junto a la ventana.
Siempre supimos que llegaría el momento, pero no puedo mirar el mundo de este modo.
Aquí…cuánto podré permanecer en esta oscuridad…? Llevo minutos? Horas?
Siempre te quejabas , “lo que no ves no existe Yulia”; Aunque demasiado tarde lo acepto, y por
decisión sigo evitando esta realidad.
No escucho tu respiración a mi lado…
Vuelo al museo del prado, mi éxtasis y tu risa franca, nuestros abrazos.
Me elevo sobre la galería de la estancia, el mate, mi chal y tus manos.
Estallo en nuestros besos y reclamos…
Suena el timbre, debe ser Teresa con las flores frescas.
Los Abro lentamente… el brillo del sol sobre la madera encerada.
Me incorporo, recorro el pasillo, abro la puerta cancel y le confirmo a Teresa.
- Ya está, se ha ido, Pancho ha muerto. Avísele a todos.
No Quiero abrir los ojos. Una vez que lo haga tendré la certeza de tu partida. No puedo mirar tu
lado de la cama.
Me acurruco sobre mi costado derecho y revivo los últimos veinte años.
Tu carrera, tus viajes, tus llamados a media noche.
Mis telas, mis colores, mis mañanas de espera junto a la ventana.
Siempre supimos que llegaría el momento, pero no puedo mirar el mundo de este modo.
Aquí…cuánto podré permanecer en esta oscuridad…? Llevo minutos? Horas?
Siempre te quejabas , “lo que no ves no existe Yulia”; Aunque demasiado tarde lo acepto, y por
decisión sigo evitando esta realidad.
No escucho tu respiración a mi lado…
Vuelo al museo del prado, mi éxtasis y tu risa franca, nuestros abrazos.
Me elevo sobre la galería de la estancia, el mate, mi chal y tus manos.
Estallo en nuestros besos y reclamos…
Suena el timbre, debe ser Teresa con las flores frescas.
Los Abro lentamente… el brillo del sol sobre la madera encerada.
Me incorporo, recorro el pasillo, abro la puerta cancel y le confirmo a Teresa.
- Ya está, se ha ido, Pancho ha muerto. Avísele a todos.
jueves, 2 de agosto de 2012
Cuando te miro… Pienso
De Verónica Nicotra
Mis ojos van dibujando tu cara guiados por mi memoria, que con cada gesto, destellan los recuerdos de tus delicadas líneas y dulce mirada…
Mis ojos se admiran del brillo de tus ojos, del sabor de tu sonrisa, de la sensación de paz que tu gesto produce…
Mis ojos cuando te miran, se llenan de admiración y sacan fotografías de cada instante, llegando a mi mente todas esas emociones que me hacen pensar…
Pienso; pienso… por que ya no puedo mirarte directo a los ojos y debo hacerlo solo mediante recuerdos…?
Mis ojos van dibujando tu cara guiados por mi memoria, que con cada gesto, destellan los recuerdos de tus delicadas líneas y dulce mirada…
Mis ojos se admiran del brillo de tus ojos, del sabor de tu sonrisa, de la sensación de paz que tu gesto produce…
Mis ojos cuando te miran, se llenan de admiración y sacan fotografías de cada instante, llegando a mi mente todas esas emociones que me hacen pensar…
Pienso; pienso… por que ya no puedo mirarte directo a los ojos y debo hacerlo solo mediante recuerdos…?
Te miro
De Flavia Stremel
Los demás ven tu envase.
Ese envase de ébano que escatima sonrisas .
Ese envase frío.
Ese envase que parece no necesitar manos que lo toquen, ojos que lo miren, oídos que lo escuchen. Ese envase que , con el correr del tiempo, ha ido cambiando.
Ahora tenés surcos apenas perceptibles que circundan tus ojos.
Tus ojos.
Ahora tenés tinta en la piel.
Tu piel.
Ahora tus brazos son más fuertes.
Tus brazos.
Ahora tenés cicatrices en el cuerpo.
Tu cuerpo.
Conozco de memoria el envase. Puedo cerrar los ojos y recorrerlo. Acordarme como erás. Cómo sos.
Tus silencios.
"Un peñique por tus pensamientos". ¿Nos hemos dicho tanto que ya no queda nada por compartir?.
Tus palabras.
Parece que siempre que pienso en algo, vos lo ponés en palabras. Me sorprendo. Será posible seguir sorprendiéndose con esa persona con la que he compartido TANTO?
Tantos días.
Tantas noches.
Lágrimas.
Risas.
Secretos.
Conozco tus más profundas miserias, tus peores defectos, tus talentos, tus buenas acciones, tu humor de cada día, tus penas, tus alegrías, tus amores, tus broncas. Puedo hacer una lista, sin decepcionarme. Porque el hombre que elegí para lo que me resta de vida no sería mi hombre sin esa lista.
Cuando te miro aún se me desbosca el corazón.
Mi piel, guiada por algún extraño magnetismo, busca pegarse a la tuya.
Necesito tocarte.
Impulso primitivo
...y sólo consigo la paz,
cuando tu me miras
Pienso cuando te miro
Dolores Villada
Cuando te miro
Vislumbro el significado de la gracia
Acompaso la cadencia De tu calendario nada gregoriano
Y renazco en un Bautismo de dolores;
Reaprendo la posibilidad del imposible
Me entregas tu calor y ternura
Y te abrazo con los ojos cerrados, profundamente
Cuando te miro preguntas…
Lo que estoy pensando cuando te miro
Es que la luna nueva va a llenarse
Es que el invierno se tornará primavera
Y tu bailarás entre las flores.
martes, 31 de julio de 2012
CUANDO TE MIRO
De Silvina Grimaldi Bonin
Acatando la ordenanza
de escribir qué es lo que pienso
cuando te miro, aquí estoy
dando pronto cumplimiento.
Si bien, debo confesar
que se me cruzan los dedos
sobre el teclado, esquivar
esta consigna, no puedo.
Entonces, a enumerar
lo que me pasa, procedo,
con extremado detalle
(cuando en la mira te tengo…)
a)
Se me clavan la pupilas
como dos cuchillos nuevos
y se me quedan los ojos
imitando a un par de huevos;
b)
de esos ojos, corazones
invisibles, van saliendo
y me atiborran la casa
desde el piso hasta los techos.
c)
La boca se me hace un arco
como una luna al acecho,
marcándome la sonrisa
más embobada que tengo.
d)
El corazón se me pone
en desorden turbulento,
y va latiendo al galope
como una yegua sin freno.
e)
No siento el frío polar
de este crudísimo invierno,
y con las medias de lana
(con suerte) solo me quedo.
El calor desde los pies
como un volcán va subiendo…
(la menopausia precoz
tiene síntomas idénticos)
f)
Me salen versos románticos,
y a Bécquer voy releyendo,
ni Benedetti se salva
del melifluo derrotero.
g)
Me como treinta manzanas,
(ya supone el verdulero
cuando me ve entrar), que estuve
mirándote desde lejos.
Finalmente, me retiro,
a la bañera y me quedo
sumergida cuatro horas
en quince kilos de hielo.
A posteriori, ya en calma,
a mis labores regreso,
hasta que vuelve a ocurrir,
que me descuido… te veo…
y,
a)
b)
c)
d)
e)
f)
g)
… y constantemente así.
¡ Qué cosa…!
¡ Pobre de mí !
____________________________
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___________________________
La imagen fue extraida de la RED DE INTERNET
jueves, 26 de julio de 2012
El envase
De Usiku
El envase era el afuera. El límite preciso donde el continente daba paso al contenido. Pase usted, Contenido… yo aquí quedo. Hasta aquí llego. Sólo soy esto. No nacimos para fusionarnos, no importa lo que sientas, Contenido. Ni tu angustia me conmueve, ni tus miedos, ni tus alegrías explosivas me estremecen. Sólo existo para que puedas diferenciarte del resto, para que entiendas dónde terminas. Para que no te confundas y te pierdas por ahí, adentro de otros, irresponsable.
Y es que parece mentira pero a veces la gente anda por la calle enamorada, como si nada, sin entender que corre el riesgo de sentir exactamente lo que siente el otro. Un peligro, digamos. Dejar de ser uno, convengamos. Habría que agradecer al que inventó el envase. O no.
Y es que parece mentira pero a veces la gente anda por la calle enamorada, como si nada, sin entender que corre el riesgo de sentir exactamente lo que siente el otro. Un peligro, digamos. Dejar de ser uno, convengamos. Habría que agradecer al que inventó el envase. O no.
miércoles, 25 de julio de 2012
Consigna "El envase"
Qué te sugiere esta palabra?
Qué implica?
Envase...de qué o de quién?
Qué persona asociarías a ella?
Lleno o vacío?
viernes, 20 de julio de 2012
El silencio de la noche
De Thelma Molina Perazolo
El silencio de la noche
se quiebra por suspiros y anhelos
cercenados repentinamente.
La noche en compañía de sus astros centelleantes,
ha quedado sumergida en ruin congoja,
envuelta en recuerdos que hieren, queman
y hacen más profunda la herida,
de un amor que ya fue,
de una ilusión que no volverá.
Y las noches se suceden una a una
como hojas de un calendario
porque el tiempo, que transcurre inevitable
olvida las penas y convierte los suspiros
en recuerdos lejanos y difusos.
El silencio de la noche
se quiebra por suspiros y anhelos
cercenados repentinamente.
La noche en compañía de sus astros centelleantes,
ha quedado sumergida en ruin congoja,
envuelta en recuerdos que hieren, queman
y hacen más profunda la herida,
de un amor que ya fue,
de una ilusión que no volverá.
Y las noches se suceden una a una
como hojas de un calendario
porque el tiempo, que transcurre inevitable
olvida las penas y convierte los suspiros
en recuerdos lejanos y difusos.
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